12 Consejos para organizarse en el trabajo… ¡Y en casa!

¿Cuántas veces te has preguntado cómo conseguir ser más organizado?
¿Cómo lo consiguen las personas ordenadas?
A muchos de nosotros nos parece complicado, pero con algo de método y siguiendo estos consejos quizá podamos lograrlo ;))

Felisa CoWork, es un espacio dónde convivimos varias personas, por ello aplicamos estos consejos como normas de convivencia y ¡Realmente funciona! Conseguimos mantener nuestro espacio limpio, ordenado y agradable para trabajar y estar. Esto nos permite estar más concentrados, ser más productivos y sentirnos a gusto en nuestro lugar de trabajo.

¿Te atreves a probar?

1- Empieza y acaba el día con método. Al empezar tu jornada, anota las tres tareas más importantes del día, aquellas que debes realizar sí o sí en el día.
Al final de la jornada, revisa tu lista. Si quedó algo pendiente, probablemente puedas dejarlo listo para ser lo primero que hagas mañana.

2- Cuando te levantes de tu escritorio, deshazte de algo. Cada vez que vayas a por agua, un café, hagas una pausa para descansar… toma algo de tu mesa y llévatelo (a su sitio, a la papelera…). Tu mesa estará siempre despejada y lista para trabajar mejor.

3- Cuida los espacios comunes. Cada vez que, en el trabajo o en casa, hagas uso de los espacios comunes (cocina, baño…) limpia y recoge lo que ensucies. Déjalo listo para que otra persona pueda utilizarlo en buenas condiciones. En nuestro espacio de coworking esta es una norma que seguimos firmemente y ¡Funciona!

4- Cuando vayas de un espacio a otro, llévate algo. Aprovecha cuando cambies de habitación para recoger algún objeto que no pertenezca a esa estancia y, de camino, llévalo dónde le corresponde.

5- Mantén limpias las superficies. Tu mesa de trabajo, los muebles, el suelo, la cocina… Mantenlo todo lo más despejado posible. Aprovecha tus desplazamientos para colocar lo que haya por en medio en su sitio o para tirarlo (ver 4).
Cuando cocines, procura ir limpiando y recogiendo lo que vayas utilizando. No lo dejes para cuando ya hayas terminado.

6- Al final de tu jornada de trabajo, ordena tus cosas. Si todavía usas papel, ordena y tira lo que esté sobre la mesa.

En Felisa  esto resulta indispensable sobre todo para las mesas de nuestra Tarifa Flex, ya que son utilizadas por diversas personas a lo largo de la semana. Pero en las mesas de Tarifa Completa resulta útil para el coworker y contribuye a que todos percibamos el espacio más ordenado, haciendo que visualmente sea más agradable.

Con el ordenador, limpia tu desktop y coloca los archivos en sus correspondientes carpetas.

7- Gestiona los mails cuando puedas dedicarle un tiempo. No estés constantemente abriendo el correo sin dedicar tiempo a gestionarlo. Cuando lo abras, date el espacio para decidir qué haces con él: léelo, responde, archívalo o ponlo en tu to-do-list para resolverlo más tarde si requiere dedicar más tiempo.

8- Crea tu “Lista a 30 días”. Crea una lista en la que anotarás todas aquellas cosas que deseas comprar y que no son absolutamente necesarias (no se incluye comida o productos de limpieza e higiene). Anota la fecha y al cabo de 30 días decide si sigues deseando comprarlo. Si es así, cómpralo.

9- Dedica una o dos horas a la semana a ordenar una zona de la casa. Quizá un día del fin de semana, dedica una o dos horas a poner orden en una estancia de la casa. Cada semana dedícate a una.

10- Una entra, dos salen. Sigue esta sencilla norma para cualquier cosa que adquieras: cuando algo nuevo entre en tu vida, deshazte de dos cosas. Así conseguirás a) pensar más sobre las cosas que compras y b) poco a poco, tener menos cosas. Tener menos cosas facilita mucho la tarea de tenerlas ordenadas.
Al principio, o bien si crees que no posees demasiadas cosas, puedes probar la norma “una entra, una sale”.

11- Limita cuantas cosa posees por categoría. Si tienes tendencia a acumular, prueba a limitarte la cantidad de las diferentes cosas: 30 prendas de vestir, 30 libros… La cantidad depende de ti, de lo que te haga sentir a gusto.

12- Cada tres meses haz limpieza a fondo. Dedica tiempo a revisar y deshacerte de todo aquello que no necesitas.

Posiblemente no todos estos consejos nos resultarán útiles y quizá no debamos aplicarlos todos a la vez.  Eligiendo primero unos pocos, los que mejor nos encajen y, poco a poco, probar con otros tantos, conseguiremos cierta harmonía y método. Seguro que nuestra vida y productividad mejorarán.

Por supuesto que todos estos consejos son sugerencias que podemos adaptar a nuestro estilo de vida. Y seguro que se nos ocurren muchos otros que nos pueden funcionar.
Si nos abruma un poco aplicarlos de golpe, podemos aplicar uno nuevo cada semana. Focalizarnos realmente cada semana en aplicar ese consejo que hemos elegido.
Si funciona, seguiremos aplicándolo. Si no, lo olvidaremos.
La semana siguiente, elegiremos otro. Y elegiremos siempre un día concreto de la semana para anotar el consejo en un lugar físico y visible para nosotros.
Llegará un momento en que encontraremos las normas que nos funcionan. Poco a poco, nuestro día a día será menos caótico, más organizado y nuestra vida algo más ordenada y productiva.

¿Nos cuentas qué tal?

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