Proverbio chino: El hombre cuya cara no sonríe…

Proverbio chino: El hombre cuya cara no sonríe…no debería abrir una tienda.

Reflexión sobre el impacto de la actitud en las ventas de tu negocio, o el resultado de tu trabajo.

 

Hace unos días la coworker Cristina y yo fuimos al Biz Barcelona, el salón centrado en soluciones para Pymes y Emprendedores.  No tenía las expectativas muy claras, pero imaginaba muchas charlas sobre innovación, financiación y desarrollo de negocio en general. Sin embargo, la primera conferenciaCristina Angela BizBarcelona que habíamos seleccionado era la de Victor Kuppers que se titulaba “Vivir con Entusiasmo”. Con este título…la conferencia prometía.
Esta charla estaba muy bien planteada: discurso elaborado, claridad de conceptos, muchos ejemplos cotidianos ilustrativos, buen sentido del humor…90 minutos de aprendizaje.

Victor nos explicó una formula para calcular el valor de las personas.

 

Hasta ahora, no me había planteado que el valor se podía calcular. La fórmula es la siguiente:

El valor de una persona

El Valor de la Persona es igual al Conocimiento más las Habilidades y multiplicado por la Actitud.

Para hacernos entender esta formula Victor nos dío muchos ejemplos y nos citó un proverbio chino: El hombre cuya cara no sonríe no debería abrir una tienda.

Me hizo mucha gracia porque cuando mencionó esto yo me imaginé a un señor muy muy serio atendiendo clientes que nunca más vuelven a su negocio. ¿Quién no conoce algún ejemplo así?

Cuánta razón tiene este proverbio. Me hizo pensar cuánto del éxito que tiene nuestro trabajo es debido a cómo hacemos sentir a nuestros clientes, nuestra actitud para enfrentarnos a los retos y las circunstancias que se nos van presentando. Así que aquí va mi recomendación para ampliar vuestras ventas y vuestro impacto, tanto a nivel laboral como personal:

  1. Generalmente en el día a día te encuentras a muchas personas cuyas caras no sonríen, y no parecen ser conscientes del impacto de su cara y actitud en su negocio o actividad. Diferénciate del resto siendo una persona agradable, sonriente y con buen humor.
  2. Si lo tuyo no es sonreír, esto tampoco es muy difícil de solventar. Sólo hay que fijarse un poco y buscar situaciones cotidianas para ir haciéndolo con asiduidad.
  3. Sonreír, ser amable, cálido y cercano, une a las personas, cala en la gente y sobretodo mientras lo practicas te sientes genial. Así, ganas clientes más satisfechos y además disfrutas mientras trabajas.

Y me despido aquí con una reflexión que es uno de los pilares del coaching y a mi en particular me ayuda a sentir que llevo las riendas en lo que a mi concierne: No siempre podemos elegir nuestras circunstancias, pero si que SIEMRE SIEMPRE podemos elegir nuestra actitud ante las mismas.

Victor Kuppers nos decía en su conferencia que la actitud personal positiva y entusiasta marca la diferencia que separa a los cracks del resto…¿tú que actitud eliges?

 

Victor Kuppers

Si aún no conoceis a Victor Kuppers:

https://www.youtube.com/watch?v=wAmVohZsTDA

 

1Comentario
  • Gracia

    17 julio, 2015 a 8:13 am Responder

    Que post más chulo! Me ha encantado la fórmula para calcular el valor 🙂 Muchas gracias por compartir.

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